Cuando encargas una web, la conversación suele derivar rápido hacia WordPress. Lógico: lo usa el 43% de todas las webs. Pero ¿es siempre la mejor elección? Para muchas empresas, no. Y tiene todo que ver con para qué quieres usarlo realmente.
¿Para qué sirve un CMS y cuánto cuesta?
Un CMS como WordPress te permite gestionar el contenido tú mismo: nuevos artículos, textos, imágenes. Útil si lo haces con frecuencia. Pero tiene un precio: cada página se genera consultando la base de datos (tiempo de carga), cada plugin vulnerable es un riesgo de seguridad, y las actualizaciones mensuales cuestan tiempo o dinero.
¿Cuándo necesitas realmente un CMS?
Un CMS tiene sentido si publicas contenido nuevo cada semana, varios empleados gestionan el contenido, o tienes una tienda online con inventario dinámico. Para la mayoría de webs de empresa, ninguna de las tres. La mayoría de autónomos y pymes actualizan su web unas pocas veces al año.
Las ventajas de una web estática
Una web estática construida con Next.js o Astro genera archivos HTML que se sirven directamente. Sin base de datos, sin plugins, sin vulnerabilidades. Ventajas: tiempo de carga inferior a un segundo (PageSpeed 95+), sin panel de inicio de sesión hackeable, sin actualizaciones que puedan fallar, y menor coste de alojamiento.
¿Y si quiero editar el contenido yo mismo?
Combinas una web estática con un CMS headless como Sanity o Contentful. Gestionas el contenido en un sistema aparte; la web es rápida y segura. Lo mejor de los dos mundos. En CanarySites construimos con Next.js por defecto. Si el cliente prefiere WordPress, también lo hacemos, pero siempre explicamos honestamente los pros y contras de cada opción.

